Me había prometido no hablar de política, pero ahora lo hago precisamente para que, con mis argumentos, demostrar que no vale la pena discutir sobre este tema.
Todos los países tienden al bipartidismo, y llega el momento que la diferencia de votos es mínima (véase los actuales conflictos por esta causa).
En España, las últimas encuestas indican que PP y PSOE están casi empatados.
Esto quiere decir que la mitad de los españoles piensan que el Gobierno lo hace mal y la otra mitad que lo hace bien.
Como esto es imposible, he llegado a la conclusión de que las ideas nos importan un bledo, y lo que nos interesa es tener un amigo al que aplaudir y un enemigo al que poner verde.
Pasa lo mismo en el fútbol: Está, nuestro equipo, y el resto. En un partido, las faltas a favor: son faltas y las en contra, no son faltas.
Así que, ya saben, tenemos una venda que nos impide ver lo bueno y lo malo, y los que somos partidarios de un partido político y lo defendemos y vemos que su actuación es la correcta, estamos equivocados, porque en el otro lado existe otra persona, tan razonable como nosotros que piensa completamente distinto.
En resumen.: ¡NO HABLEMOS DE POLITICA¡ ¡NO MERECE LA PENA¡
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